TEA

¿Por qué algunos niños/as con TEA no desarrollan lenguaje?

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) se presenta de diversas formas, y uno de sus subtipos menos comprendidos es el TEA no verbal. Este trastorno afecta a niños que experimentan dificultades significativas en el desarrollo del lenguaje y la comunicación y representa alrededor del 25% de los niños diagnosticados con TEA.

Características del TEA no verbal

  • Déficit en la comunicación verbal: los niños con TEA no verbal muestran una marcada ausencia o limitación en el desarrollo del lenguaje hablado. A menudo, tienen dificultades para expresar sus necesidades, emociones y pensamientos de manera verbal.
  • Uso limitado de gestos o señales no verbales: aunque la comunicación verbal puede ser limitada, algunos niños con TEA no verbal pueden utilizar gestos, expresiones faciales o señales no verbales para expresarse. Sin embargo, esto varía considerablemente de un individuo a otro.
  • Dificultades en la comprensión del lenguaje: la comprensión del lenguaje también puede ser un área problemática. Los niños pueden tener dificultades para entender las instrucciones simples o para interpretar el lenguaje no verbal de los demás.
  • Intereses específicos y rutinas: muchos niños con TEA no verbal muestran un apego notable a rutinas y patrones específicos. Pueden desarrollar intereses intensos en ciertos objetos o actividades, mostrando resistencia al cambio.

Causas del TEA no verbal

Las causas del TEA no verbal, al igual que las causas del TEA en general, son complejas y multifactoriales. Se cree que la combinación de factores genéticos y ambientales contribuye al desarrollo del trastorno. Algunos estudios sugieren que las variantes genéticas pueden desempeñar un papel crucial en la predisposición al TEA, y factores ambientales, como complicaciones durante el embarazo o el parto, también pueden influir. Aunque realmente no se conocen las causas. Lo que sí se ha podido comprobar es que las vacunas NO son causantes del TEA, como se ha dicho tradicionalmente. Por lo tanto, se trata de un mito.

Intervención de los niños y niñas con TEA no verbal

El pronóstico para niños con TEA no verbal varía considerablemente. Algunos niños pueden desarrollar habilidades comunicativas no verbales sólidas y llevar a cabo una vida independiente, mientras que otros pueden enfrentar desafíos significativos en el ámbito social y académico.

El enfoque temprano e intensivo en la intervención es fundamental para mejorar las habilidades de comunicación. Terapias como la terapia logopédica, terapia ocupacional y programas educativos adaptativos son herramientas cruciales en el tratamiento del TEA no verbal.

Al fin y al cabo, lo más importante es realizar una intervención que tenga como objetivo que el niño/a desarrolle habilidades que le permitan la mayor integración personal, social y laboral posible.

Los niños con TEA no verbal tienen estilos de aprendizaje diversos, y las estrategias para apoyar su desarrollo deben ser individualizadas. Aunque cada niño es único, hay algunas características comunes en la forma en que los niños con TEA no verbal pueden aprender:

  • Aprendizaje visual: muchos niños con TEA, incluidos aquellos no verbales, tienden a ser aprendices visuales. Responden bien a estímulos visuales, como imágenes, diagramas y videos. El uso de materiales visuales puede facilitar la comprensión y la comunicación.
  • Enfoque positivo centrado en las fortalezas: identificar las fortalezas individuales de cada niño es esencial. Algunos niños con TEA no verbal pueden tener habilidades excepcionales en áreas específicas, como el pensamiento lógico, la memoria visual o el reconocimiento de patrones. Aprovechar estas fortalezas puede ser clave para el aprendizaje.
  • Apoyo visual: dado que la comunicación verbal puede ser limitada, se recurre a sistemas alternativos de comunicación visual, como tableros de comunicación, imágenes, pictogramas o dispositivos de comunicación aumentativa y alternativa (CAA). Estos recursos visuales ayudan a los niños a expresar sus necesidades, deseos y emociones.
  • Estructura y Rutinas: los niños con TEA a menudo se benefician de estructuras claras y rutinas predecibles. La consistencia y la predictibilidad en el entorno facilitan el aprendizaje y reducen la ansiedad.
  • Centros de interés y motivación: muchos niños con TEA desarrollan intereses intensos en temas específicos. Incorporar estos intereses en actividades de aprendizaje puede aumentar la motivación y la participación.
  • Atención temprana y personalizada: la intervención temprana y adaptada a las necesidades individuales es fundamental. Programas educativos individualizados, terapia del habla y lenguaje, así como intervenciones conductuales pueden ayudar a desarrollar habilidades comunicativas y sociales.
  • Modelado e imitación: algunos niños con TEA no verbal pueden aprender a través del modelado y la imitación. Observar a otros realizar acciones o utilizar el lenguaje no verbal puede ser una forma efectiva de adquirir habilidades.
  • Apoyo Social y comunicativo: el desarrollo de habilidades sociales y comunicativas es fundamental. Fomentar interacciones sociales estructuradas, enseñar habilidades de juego y utilizar estrategias específicas para mejorar la comunicación social contribuyen al desarrollo global del niño.

Es importante destacar que, como siempre decimos, las estrategias de enseñanza deben adaptarse a las necesidades específicas de cada niño con TEA no verbal. La colaboración entre padres, educadores y profesionales de la salud es esencial para diseñar un enfoque integral que promueva el aprendizaje y el desarrollo de habilidades en todas las áreas relevantes.

Conclusión

El TEA no verbal representa un desafío único tanto para los afectados como para sus familias y profesionales de la salud. La comprensión de sus características, causas, pronóstico y prevalencia es esencial para garantizar una intervención temprana y efectiva. A medida que la investigación en este campo avanza, se espera que se desarrollen enfoques más personalizados y eficaces para apoyar a los niños con TEA no verbal en su camino hacia el desarrollo pleno y participativo en la sociedad.

Fuentes:

  • American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5ta ed.).
  • Chaves Yépez, S. S. (2021). Autismo no verbal y el uso de sistemas alternativos y aumentativos de comunicación (Master’s thesis, Quito, EC: Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador).
  • Cordero Villarroel, M. (2019). TEA sin lenguaje verbal expresivo: estado actual en el campo de la investigación y de la intervención. Revista Educación las Américas, 9, 79-97.
  • Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano. (2021). Trastorno del espectro autista (TEA): Otras preocupaciones y condiciones.
  • Lord, C., Elsabbagh, M., Baird, G., & Veenstra-Vanderweele, J. (2018). Trastorno del espectro autista. The Lancet, 392(10146), 508-520.

¿Cómo afrontar los cambios de rutina en vacaciones con un hijo/a con TEA?

En nada llegan las vacaciones de Semana Santa y son muchos los padres y madres de niños con TEA que temen la llegada de las vacaciones por el cambio de rutina que supone para sus hijos/as. Recordemos que el Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición que afecta a la comunicación y la interacción social, y puede presentarse con diferentes niveles de gravedad. Los niños con TEA a menudo tienen dificultades para adaptarse a los cambios, lo que puede hacer que las vacaciones sean un desafío para ellos y sus familias.

Hoy hablaremos sobre por qué los cambios pueden ser difíciles para los niños con TEA, y proporcionaremos algunos consejos y actividades para ayudar a los padres y madres a sobrellevar las vacaciones.

¿Por qué a los niños con TEA les cuesta adaptarse a los cambios?

Los niños con TEA a menudo tienen dificultades para procesar la información sensorial y para regular sus emociones. Esto puede hacer que los cambios en la rutina o en el ambiente les resulten abrumadores y estresantes.

Además, los niños con TEA pueden tener dificultades para comprender y anticipar lo que va a pasar en el futuro, lo que puede hacer que las vacaciones sean especialmente difíciles para ellos.

Consejos para padres y madres para sobrellevar los cambios en las vacaciones:

  1. Preparación: Una de las mejores maneras de ayudar a los niños con TEA a adaptarse a los cambios es prepararlos con anticipación. Asegúrate de hablar con tu hijo sobre lo que va a pasar durante las vacaciones, y trata de mantener la mayor cantidad de rutinas posibles.
  2.  Planificación: Planea con anticipación las actividades que harán durante las vacaciones, y asegúrate de tener un plan de respaldo si algo no sale como estaba previsto. Los niños con TEA pueden sentirse más cómodos si saben lo que va a pasar, así que trata de explicarles lo que van a hacer cada día.
  3. Comunicación: Es importante comunicarse con los niños con TEA durante las vacaciones, y tratar de comprender sus sentimientos y necesidades. Asegúrate de prestar atención a su lenguaje corporal y a sus expresiones faciales, y de hacerles preguntas claras para comprender mejor sus emociones.
  4. Entorno tranquilo: Cuando sea posible, trata de proporcionar un entorno tranquilo y relajado para que los niños con TEA puedan descansar y relajarse. Puedes proporcionar una habitación tranquila donde puedan retirarse si necesitan un descanso.
  5. Actividades sensoriales: Los niños con TEA a menudo tienen una gran sensibilidad sensorial, por lo que las actividades sensoriales pueden ser útiles para ayudarles a relajarse. Algunas ideas pueden ser jugar con arena o arcilla, escuchar música relajante, o utilizar juguetes sensoriales.

Actividades que pueden realizar los padres y madres con sus hijos e hijas con TEA en vacaciones

  1. Paseos al aire libre: Los paseos al aire libre pueden ser una gran manera de ayudar a los niños con TEA a relajarse y disfrutar de la naturaleza. Puedes ir a un parque cercano, a la playa o al campo.
  2. Manualidades: Las manualidades pueden ser una forma divertida y relajante de pasar tiempo juntos. Puedes hacer dibujos, collages o manualidades con papel maché.
  3. Cocinar juntos: Cocinar juntos puede ser una actividad divertida y educativa. Los niños pueden ayudar a preparar comidas sencillas, como pizzas, galletas o batidos, y pueden aprender habilidades de cocina básicas mientras se divierten.
  4. Juegos de mesa: Los juegos de mesa pueden ser una forma divertida de pasar tiempo juntos en familia. Los juegos de mesa pueden ayudar a los niños con TEA a desarrollar habilidades sociales, como turnarse y seguir las reglas.
  5. Actividades deportivas: Las actividades deportivas pueden ser una forma divertida de ejercitar y liberar energía. Puedes jugar al fútbol, al baloncesto o simplemente correr y saltar.
  6. Lectura: La lectura puede ser una actividad relajante y educativa. Puedes leer libros juntos o permitir que los niños elijan sus propios libros para leer. La lectura puede ayudar a los niños con TEA a mejorar su comprensión verbal y a desarrollar habilidades de lenguaje.
  7. Arte y manualidades: Las actividades de arte y manualidades pueden ayudar a los niños con TEA a desarrollar habilidades motoras finas y a ser creativos. Puedes hacer dibujos, pintar, hacer manualidades con papel, o crear collages.
  8. Actividades acuáticas: Las actividades acuáticas pueden ser una gran forma de disfrutar del agua y refrescarse en verano. Puedes ir a la piscina, a la playa o incluso simplemente jugar con agua en el jardín.

En resumen, las vacaciones pueden ser un desafío para los niños con TEA y sus familias, pero con la preparación adecuada y el enfoque correcto, pueden ser una experiencia divertida y enriquecedora para todos. Asegúrate de comunicarte con tu hijo con TEA y de prestar atención a sus necesidades y emociones durante las vacaciones, y de planificar actividades que sean divertidas y educativas al mismo tiempo. Con un poco de planificación y esfuerzo, las vacaciones pueden ser una gran oportunidad para crear recuerdos inolvidables y para fortalecer los lazos familiares.

¿Por qué los niños con TEA presentan estereotipias?

Resulta muy común en la consulta que los padres de niños diagnosticados con TEA se preocupen por las estereotipias que presentan sus hijos.

Las estereotipias se consideran “movimientos involuntarios, no propositivos, coordinados y rítmicos que se realizan de forma idéntica en cada repetición” (Pérez-Dueñas, 2010). Además, estos movimientos pueden ser eliminados cuando el niño se distrae y no impiden realizar otra actividad motora.

Asimismo, es importante destacar que las estereotipias están presentes no solo en los niños con TEA sino en niños con un desarrollo neurotípico también. De hecho, se puede establecer que existen dos tipos de estereotipias: primaria o fisiológicas y secundarias o patológicas. Las primarias son aquellas que se dan en niños con un desarrollo psicomotor normalizado y las secundarias ocurren en niños con trastornos neurológicos (Pérez-Dueñas, 2010).

En el caso de los niños TEA las estereotipias van aumentando conforme avanzan en edad, sin embargo, en los niños con un desarrollo neurotípico su incidencia máxima ocurre a los 3 años y luego van disminuyendo o desapareciendo (MacDonald et al., 2007).

Algunas de las estereotipias más comunes son:

  • Balanceo.
  • Muecas faciales.
  • Dar saltos.
  • Correr en círculos.
  • Aleteo de manos.
  • Dar palmas.
  • Andar de puntillas.
  • Chasquear los dedos.
  • Frotarse las manos.

Algunos niños pueden presentar una o varias estereotipias a la vez y a lo largo del tiempo. Pero ¿con qué propósito lo hacen los niños?

Lo importante es saber que las estereotipias son movimientos que no tienen un propósito determinado. Esa es una de sus características principales. Sin embargo, aunque visualmente no parezcan tener ninguna funcionalidad, sí que parece ser que a los niños les produce cierta gratificación. Principalmente, los niños las repiten por las siguientes razones:

  • Exceso o defecto de estímulos. Hay veces que el niño detecta una sobreestimulación en el entorno: mucho ruido, mucha luz, mucha gente… y hay veces que no perciben casi estimulación en el contexto. En cualquier caso, acuden a la estereotipia para autorregularse, ya sea para tranquilizarse o para encontrar estimulación.
  • Dificultad de gestión emocional. Puede ser que el pequeño esté enfrentándose a una situación que le genera estrés o ansiedad y la estereotipia sea la única forma que encuentren para autorregularse. Se puede observar bastante cuando sienten mucha alegría o mucho enfado.
  • Falta de identificación del dolor. En otras ocasiones, los niños con TEA sienten algún tipo de dolor físico que no pueden o no saben identificar y la única forma que encuentran de regularse es la estereotipia.

Con todo ello, la pregunta que surgiría es: ¿son buenas entonces las estereotipias?

La respuesta es compleja. Aunque sí es cierto que a los niños les produce cierta gratificación, sería interesante que esta gratificación la encontraran en otros recursos que fueran más adaptativos y funcionales. Y es que las estereotipias en muchas ocasiones desvían la atención del niño del contexto o la tarea que estén realizando y dificultan las relaciones sociales. Por ello, es importante ir trabajando de forma terapéutica con el pequeño para que encuentre una alternativa de autoestimulación más apropiada.

Bibliografía:

  • Eymann, A., Lukich, M. V., Yofre, M. S., Llera, J., & Maxit, C. (2013). Prevalencia de estereotipias en pacientes sin enfermedades crónicas. Revista chilena de pediatría, 84(3), 262-267.
  • MacDonald, R., Green, G., Mansfield, R., Geckeler, A., Gardenier, N., Anderson, J., … y Sánchez, J. (2007). Stereotypy in young children with autism and typically developing children. Research in Developmental Disabilities, 28(3), 266-277.
  • Nieto, C., Huertas, J. A., Ardura, A., & Valdez, D. (2009). Estereotipias motoras,¿ un modo de acomodarse a la actividad?: un estudio comparativo entre niños con distintas alteraciones del desarrollo. Infancia y Aprendizaje, 32(1), 65-80.
  • Pérez-Dueñas, B. (2010). Estereotipias primarias en pediatría. Anales de Pediatría Continuada, 8(3), 129-134.
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