La discapacidad intelectual de los niños/as como una NEAE
La discapacidad intelectual es una condición que afecta el funcionamiento intelectual general de una persona y su capacidad para desarrollar habilidades adaptativas. Esta condición se manifiesta antes de los 18 años y se caracteriza por limitaciones significativas en el aprendizaje, el razonamiento, la resolución de problemas y las habilidades sociales.
En España la discapacidad intelectual es una Necesidad Específica de Apoo Educativo (NEAE) y, por tanto, los niños y niñas diagnosticadas con DI reciben intervención en psicopedagogía terapéutica y las adaptaciones curriculares que fueran necesarias.
Es importante abordar esta condición desde una perspectiva integral que no solo se centre en la inteligencia medida por el cociente intelectual (CI), sino también en las habilidades adaptativas y funcionales.
Causas de la Discapacidad Intelectual (DI)
Las causas de la discapacidad intelectual son diversas y pueden ser de origen genético, ambiental o una combinación de ambos. Factores como la genética, lesiones cerebrales, complicaciones durante el embarazo o el parto, exposición a toxinas y condiciones médicas pueden contribuir al desarrollo de la discapacidad intelectual. Es importante destacar que en muchos casos (en la mayoría) la causa específica puede no ser identificada.
Prevalencia en la población
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 1% de la población mundial tiene discapacidad intelectual. Sin embargo, la prevalencia puede variar según la región y la disponibilidad de servicios de salud y detección temprana. Es crucial destacar que la discapacidad intelectual afecta a personas de todas las razas, etnias, géneros y niveles socioeconómicos.
Inclusión en el ámbito educativo
Como decíamos anteriormente, la DI es una NEAE y, por tanto, en los centros educativos reciben todos los apoyos necesarios para asegurar su correcta adaptación funcional.
La inclusión de niños con discapacidad intelectual en los colegios ha ganado importancia en las últimas décadas. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, adoptada por las Naciones Unidas, aboga por la inclusión educativa como un derecho fundamental.
Los colegios trabajan para crear entornos accesibles y adaptados, proporcionando apoyos específicos para cada estudiante. Esto puede incluir adaptaciones curriculares, tecnologías de asistencia y personal de apoyo.
Además, la implementación de programas de intervención temprana y apoyo continuo es esencial para maximizar el potencial de los estudiantes con discapacidad intelectual. La colaboración entre educadores, profesionales de la salud y familias es clave para diseñar planes educativos individualizados y proporcionar un entorno enriquecedor.
Tipos de discapacidad
La DI se mide principalmente por la evaluación del Cociente Intelectual (CI). Aunque es necesario siempre realizar una valoración integral que incluya observaciones, entrevistas con la familia y coordinación con la escuela.
Según el nivel de CI podemos encontrar los siguientes tipos de DI:
- Discapacidad Intelectual Leve (CI 50-70):
-Habilidades académicas y sociales limitadas, pero pueden aprender habilidades prácticas.
-Pueden tener dificultades para adaptarse a situaciones sociales y académicas.
- Discapacidad Intelectual Moderada (CI 35-49):
-Pueden aprender habilidades sociales y académicas básicas.
-Pueden adquirir habilidades para el autocuidado y la autonomía personal.
-Es probable que necesiten apoyo significativo en la vida diaria.
- Discapacidad Intelectual Severa (CI 20-34):
-Pueden aprender habilidades básicas de autocuidado, pero pueden requerir asistencia constante.
-La comunicación puede ser limitada.
-Es posible que necesiten entornos supervisados y apoyo constante.
- Discapacidad Intelectual Profunda (CI por debajo de 20):
-Pueden tener habilidades motoras limitadas.
-Pueden requerir asistencia significativa en todas las áreas de la vida diaria.
-Es probable que tengan limitaciones graves en la comunicación.
Todos estos tipos de CI y sus características son generalidades. Ya que, como hemos comentado anteriormente, la evaluación del CI debe ir acompañada de una evaluación integral del niño.
¿Se puede dar la discapacidad intelectual a la vez que otra condición?
Sí, por supuesto. De hecho, sucede bastante a menudo. Podemos encontrar personas con DI y Trastorno del Espectro Autista, personas con DI y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, personas con DI y trastornos conductuales… Sus características van a depender de la caractserítiscas de la personas, su entorno familiar y académico y el apoyo terapeutico que reciba.
¿Y las personas con Síndrome de Down? ¿Todas tienen Discapacidad Intelectual?
No, no todas las personas con síndrome de Down tienen necesariamente discapacidad intelectual. Aunque el síndrome de Down es una de las causas más comunes de discapacidad intelectual, la gravedad de la discapacidad puede variar significativamente de una persona a otra. Algunas personas con síndrome de Down tienen una discapacidad intelectual leve, mientras que otras pueden tener un nivel moderado o incluso severo.
Es importante comprender que el síndrome de Down es una condición genética causada por la presencia de una copia adicional del cromosoma 21, también conocido como trisomía 21. Esta alteración genética puede afectar el desarrollo físico y cognitivo, pero no determina de manera uniforme el nivel de discapacidad intelectual.
Además, en los últimos años, ha habido un cambio en la percepción del síndrome de Down, reconociendo la diversidad y las habilidades individuales de las personas con esta condición. Algunas personas con síndrome de Down han demostrado capacidades notables en áreas como el arte, la música, el deporte y la vida independiente.
La intervención temprana, el apoyo educativo personalizado y el acceso a servicios de salud y terapia adecuados son factores que pueden influir positivamente en el desarrollo y el bienestar de las personas con síndrome de Down.
Pronóstico y desarrollo individual
El pronóstico de la discapacidad intelectual varía según la gravedad de la condición y el nivel de apoyo disponible. Muchas personas con discapacidad intelectual pueden llevar vidas independientes y productivas con el apoyo adecuado. Los avances en la comprensión de las necesidades individuales y enfoques personalizados han mejorado significativamente las oportunidades para aquellos con discapacidad intelectual.
Es fundamental reconocer y celebrar las habilidades y logros de cada persona, independientemente de sus desafíos. Fomentar un entorno de aceptación, respeto y apoyo contribuye al bienestar y desarrollo integral de las personas con discapacidad intelectual. Y ese es un trabajo que debe realizarse con todos los estudiantes, con y sin discapacidad intelectual.
Fuentes consultadas:
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